El encargo
Reproducción escultórica a tamaño real de la cabeza de Carlos II de España, partiendo únicamente de un retrato al óleo como referencia. No se trata de un encargo institucional: es una pieza de demostración con la que exploramos el proceso completo de retrato histórico en 3D, desde la imagen pictórica hasta la escultura física.
Proceso de trabajo
A partir de una fotografía del cuadro, modelamos digitalmente el rostro en 3D: rasgos, proporciones y volumen del retrato, incluida la mandíbula prognata característica de la dinastía Habsburgo, bien visible en el óleo original. El modelo se prepara e imprime en 3D a tamaño real, deliberadamente sin cabello: la cabeza se entrega "en blanco" para que un artesano aplique después el tono de piel natural e inserte cabello real, mechón a mechón, dando a la pieza un acabado mucho más realista que una réplica totalmente impresa y pintada.
Por qué este proceso compensa
Esculpir un retrato histórico a mano, en arcilla o cera, exige un escultor con oficio trabajando durante semanas a partir de referencias limitadas, ajustando el parecido a base de prueba y error sobre el propio material. El vaciado en escayola a partir de un modelo vivo, la técnica clásica para mascarillas y bustos, ni siquiera es una opción cuando el personaje lleva siglos muerto y solo queda de él un cuadro.
Partiendo de esa misma referencia mínima, un único retrato pictórico, el modelado 3D permite obtener una geometría exacta y corregible en digital antes de fabricar nada, sin margen de error en el parecido una vez impresa. El resultado es una réplica fiel en una fracción del tiempo y el coste de la escultura tradicional, dejando el oficio del artesano para lo que de verdad aporta valor: el acabado final en piel y cabello.

